Música Electrónica para Bebes y niños

Una de las creencias mas populares es que hacer escuchar a bebes y niños musica clásica, los vuelve mas inteligentes. Esta idea se generalizó en 1993 gracias a un informe publicado por la revista cientifica "Nature".

En ese artículo de 1993, la psicóloga Frances Rauscher, de la Universidad de California y el neurobiólogo Gordon Shaw de la Universidad de Wisconsin, describieron que la exposición de 36 estudiantes escuchando 10 minutos a la Sonata D,K.448 (dos pianos en Re mayor de Mozart), tenía efectos positivos en las pruebas de razonamiento.Este efecto duraba supuestamente unos 10 minutos.Mas tarde, el escritor Don Campbell publicó en 1997 su libro "El Efecto Mozart". En este libro, Campbell decía que la música aumentaba la inteligencia de los bebes y los hacía desarrollar el instinto musical. Esa sensibilidad musical superior les ayudaría a dominar en el futuro algún instrumento musical, mucho mas rápido que otros niños. Los bebes que oyen música desarrollarán el razonamiento espacial, esto debido a que la música y el razonamiento son procesados por partes muy cercanas entre si dentro del cerebro.

Para bebés y niños pequeños, se recomiendan los siguientes subgéneros electrónicos:
Downtempo
Chill Out
New Age
Ambient Trance.

De algo podemos estar seguros: bebes y niños estimulados musicalmente a temprana edad, serán mas críticos con la música que escucharán en el futuro, con altas posibilidades que se vuelvan mas selectivos a la hora de elegir que musica escuchar y que música desechar.

Según otro estudio publicado en la revista "Brain", investigadores, liderados por Laurel Trainor, profesora de Psicología, Neurociencia y Conducta de la McMaster University en Hamilton (Canadá), afirmaron que es la primera vez que un estudio muestra las respuestas de como el cerebro pueden evolucionar de manera diferente en el transcurso de un año, not´ndose diferencias entre niños formados y no formados en el conocimiento y la experiencia musical.
Estos cambios tienen una relación directa con las mejores habilidades cognitivas constatadas en los niños que practican la música, lo que constituye una evidencia de que el aprendizaje musical tiene un efecto positivo sobre la memoria y la atención de los más pequeños, lo que indica la conveniencia de que la música debería formar parte de la enseñanza primaria.

Estudios anteriores ya habían demostrado que los niños mayores que recibían clases de música experimentaban más mejoras en su Coeficiente Intelectual (C.I.) que los que iban a clases de teatro. Este es el primer estudio que identifica estos efectos en mediciones cerebrales de niños más pequeños.
Los investigadores hicieron un seguimiento de dos años a dos grupos de niños de edades comprendidas entre los cuatro y los seis años. El primer grupo recibió durante un año enseñanzas musicales extraescolares según el método Suzuki, mientras que el segundo grupo no recibió ninguna enseñanza musical.

Para quienes no lo sepan, el método Suzuki, fué ideado por un violinista japonés que es además filósofo y pedagogo. Este método permite a los niños, aunque sean muy pequeños, aprender música e incluso a tocar un instrumento.
Basado en el principio del lenguaje maternal, el método Suzuki enseña música mediante el juego e implica a los niños a escuchar cada día alguna melodía nueva. Respetando el ritmo de asimilación del niño, este método le permite descubrir, experimentar y desarrollar su sensibilidad musical.

Durante el año que duró el experimento, los investigadores chequearon a los niños cuatro veces. El chequeo consistía en medir la actividad de su cerebro a través de la técnica conocida como Magnetoencefalografía, mientras los niños escuchaban dos tipos de música: una procedente de un violín y otra de una algazara.

Los niños completaron un test musical en el cual se les pedía distinguir entre armonías, ritmos y melodías, y una prueba de memoria en la cual tenían que escuchar series de números, recordarlas, y luego repetirlas.
Con este sistema, fue posible apreciar mejor la forma en que los niños captan, perciben e integran los sonidos musicales, así como los cambios inducidos por la actividad musical sobre el córtex cerebral. Además, después de la primera y la última sesión los investigadores evaluaron la capacidad de memorización de los niños, así como de fijarse en los armónicos, los ritmos y las melodías.

Los resultados del experimento fueron diferentes para los dos grupos de niños. Los que habían seguido el método Suzuki mostraron una mayor sensibilidad hacia la melodía emanada de un instrumento como el violón, lo que según los psicólogos significa una maduración acelerada del córtex cerebral. Además, estos niños alcanzaron una capacidad de memorización más importante que los del segundo grupo, incluso desde la primera evaluación, ocurrida a los cuatro meses de iniciado el experimento.

Estudios anteriores habían demostrado ya que los niños mayores que recibían clases de música experimentaban más mejoras en su Coeficiente Intelectual (C.I.) que los que iban a clases de teatro, este es el primer estudio que identifica estos efectos en mediciones cerebrales de niños más pequeños.